sábado, 23 de julio de 2011

Remembering.

"And we kissed.... though nothing could fall".
Escrito en la espalda de un abrigo negro.
Lo primero que supe de ti un corto invierno, será también lo último que olvide, este largo verano.

miércoles, 20 de julio de 2011

Escribir cien veces.

No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No seé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer. No sé querer.

Entonces,...
Qué atrevida es la ignorancia.

lunes, 18 de julio de 2011

Certeza.

Leo en algún sitio:
"Estás donde tus decisiones y la ausencia de ellas te han llevado."
Verdad verdadera.

sábado, 16 de julio de 2011

En conjunto....

El tipo ataviado con un vaquero claro y una camiseta imperio que debió ser blanca en algún momento de su vida, la del hombre y la de la camiseta, lleva un rato cantando acompañándose con una guitarra. Es un conocido de un conocido de un conocido que se unió al grupo, él y los otros dos conocidos, a penas le presto atención, no tengo la noche ni me apetecen conocidos de conocidos que al final son más que los que habíamos quedado en un principio, ni mucho menos estoy para tocar las palmas a nadie, aunque confieso que ni canta ni toca nada mal, de repente empieza a cantar...



Y a mí me resulta inevitable buscar insistentemente tu mirada pero estás a años luz y por supuesto no buscas en absoluto la mía, ni tampoco mi persona. No sé por qué me acuerdo de los chica guapa que me decías que me hacían sonreír también por dentro, supongo que por la indiferencia de ahora, y al hacerlo me entristezco porque no sé que te debo parecer en estos momentos, qué piensas de mí, porque es imposible que no pienses, pese a que seguramente esta noche te gustaría desaparecer de mi campo visual o que yo desapareciera del tuyo.

Me entran ganas de despejar dudas, de levantarme cogerte de la mano y pedirte que te vengas conmigo, que quiero viajar contigo esta noche, que quiero ir a ver el mar contigo, que quiero que nos miremos allí a los ojos bajo esa luna llena, porque sé que allí no vamos a poder mentirnos, porque quiero saber si me sigo perdiendo en azul.

Me levanto, pareces adivinar mi intención de dirigirme a ti, te me adelantas con otra intención bien distinta a la mía, te levantas y te vas. Me quedo allí de pie, con ganas de pedirte que te vengas conmigo, que quiero viajar contigo esta noche, que quiero que ir a ver el mar contigo, con ganas de echar a correr detrás tuya, y en lugar de eso pido otra cerveza y comienzo a beberme la noche pero todo es inútil porque es otro el tipo de sed.

...vacío.

miércoles, 13 de julio de 2011

Lau.

Cualquiera con menos imaginación que la que pueda tener por ejemplo la mosca del vinagre - cuatro pares de cromosomas no deben dar para mucho, sin menospreciar conste, que en investigación ha dado de sí lo que no está escrito - sería capaz de figurarse como podría sentirse un alguien si la aparición de otro alguien que ha estado temporalmente ilocalizable(1), parece supeditada a menesteres tangibles, palpables, corpóreos, diré materiales para terminar antes, y no estoy hablando del poderoso caballero, si no de números y papeleos, que al fin y al cabo.

Aunque tengo claro desde hace tiempo que nadie es imprescindible en nada - sí es insustituible una madre por ejemplo, pero no es el caso - en este momento a una no la pueden prescindir temporalmente, no lo digo con la boca grande ni sacando pecho que bastante triste me parece lo que es. No es por eso que no se cumpla lo que he dicho tengo claro desde hace tiempo, porque prescindible como todo y sustituible como casi todo, ya se es.

Podría escribir aquí una larga lista de palabras que trataran de describir pero me voy a quedar solo con una, desencanto, y su larga lista de sinónimos desilusión, desengaño, decepción, hastío, échale tristeza a granel o granizada que es verano y estamos que lo tiramos (¡viva! ¡todo lo mejor al mejor precio!), y bébelo a pequeños sorbos para que no te hiele, (que de hieles se va sobrada), el aliento.

¡Ah!, pero, no te enfades, disgustes, entristezcas, derrumbes, desesperes, descorazones, por favor, no vayas a ser excesiva, contención, no hagas ninguna escena, contención, hay que ser práctica, contención, no apetece e incomoda tan desolador espectáculo, contención, achanta la muy, contención, que ahora lo primero es lo primero, contención, que también parece ser lo más importante, contención.

Ser un ser civilizado con sentido de la responsabilidad es una auténtica porquería, entiérrate en papeles sin opción a la papiroflexia, mientras, deja que fermente todo el contenido, y cruza los dedos para que acuda algún ejemplar de Drosophila melanogaster a ponerse tibia de vinagre, que lo mismo así purgas la pena.


(1)No hablo de imaginar lo que se siente en el primer momento en el que la pobre idiota experimenta pese a todo hasta algo parecido a la alegría, sabiendo que el otro alguien está bien, si no de imaginar lo que se empieza a sentir en el instante en que tras el alivio se amontona de golpe el no entender muchas cosas, como que no se hiciera al menos una señal de humo para quitarle de encima la preocupación, porque el resto de lo que se amontona ni con humo ni con una pira.

lunes, 4 de julio de 2011

La conquista del espacio.

(Re)Descubro que dormir-dormir duermo mejor sola.
Se me pudo perder en el camino la idea romántica de dormir abrazada a alguien, se me pudo escapar el romanticismo por cualquier rendija, se pudieron borrar de la paleta los rojos, o ponerse en stand by el corazón. No voy a buscarle los tres pies al gato, ni entrar en análisis que excusen y no expliquen lo que pueda significar, ni hablar sobre el paso del tiempo, las no siempre plácidas convivencias, ni en lo que siento y pienso o dejo de sentir o pensar al respecto, porque estoy en modo ahorro además de en consumo en espera.

Ser realista es reconocer que duermo mejor sola: duermo directamente. No ser realista es no reconocer otras muchas cosas lo que me sitúa en el limbo por hoy.

Avanzo en la conquista del espacio, venciendo la gravedad del trance circunstancial. En la horizontalización ya no ocupo solo el lado derecho, es curioso porque siempre que he dormido acompañada o que he compartido cama o que nos hemos acostado dos, que han sido muchas más noches (según) días (según) o tardes (según) que no, desde hace ya unos cuantos años, he descansado o no (según) en esa orilla, y los distintos alguienes que acompañaron parecían encajar (temporalmente) a la perfección extendidos en ese espacio, acomodándose en algún momento en esa orilla izquierda que ahora estoy conquistando.
En qué lado de la cama duermes o no (según) podría ser una pregunta para descartar: descarto quién del izquierdo o descarto quién del derecho, sería otra pregunta para formularse (o no, según).

sábado, 25 de junio de 2011

Caras o con un 6 y un 4.

Salir a la calle es como una liberación después de un día que parecía eterno desde primera hora de la mañana, cumpliéndose esta vez aquello de que lo que parece es. Un día en que más de un usuario habitual te ha preguntado: cómo estabas o si estabas bien. Las respuestas han sido más o menos siempre las mismas esforzándote en poner buena cara, en esbozar una sonrisa, qué les vas a explicar cuándo ese tipo de preguntas suelen ser formuladas por educación cuando no hay ningún vínculo afectivo con el otro alguien, así que mientras contestabas pensabas qué cara pondría el/la preguntador/a si en vez de ese simple: estoy cansada, no he dormido bien, alusiones al socorrido calor o el estoy bien de rigor que tratas que suene convincente, le contaras todo lo que te pasa por la cabeza, o todo lo que te pasa directamente, cómo reaccionarían ellos, (les dibujas un O_o en las expresiones, y hasta te hace gracia), en cuyas caras de desconocidos diarios no llegas a apreciar si sus días han sido buenos, si tienen más o menos preocupaciones hoy que ayer o antes de ayer y un largo etc.

Lo cierto es que no hubo nada hoy distinto a otros días, más que esa sensación como de ahogo, esas pocas ganas de todo, de querer estar a solas sin saber muy bien el por qué, y queda descartada cualquier alteración hormonal esas que a veces son un alivio en cuanto a que explican ciertos estados de ánimo o vete tú a saber si son la excusa perfecta para dejar de buscar las verdaderas razones. Hoy sin tener nada en qué excusarse el día se hizo cuesta arriba y reinó el desanimo, ¿y por qué ahora?, si otra vez, (otra vez escrito dejándose caer, como con hastío, como pensando cuántas otra vez más), parece que empiece a encajar lo que por costumbre ,(escrito con desgana), se desencaja.
Y eso es todo.

domingo, 19 de junio de 2011

De suavizante, y preguntas.

Me pregunto si alguna vez alguien, al regresar a alguna de las varias casas que me quedan por habitar, tendrá esa sensación que tengo cuando regreso a ésta, si su memoria al reconocer el olor a suavizante en todo: toallas, voces, sábanas, abrazos, pijamas, besos, cortinas, sonrisas, cojines, le hará sentir que la vida le brinda una de sus mejores jugadas, esa armonía y tranquilad nada más cruzar un umbral, pese al alboroto infantil o también precisamente por él. Es curioso porque de vuelta a la otra casa, no soy capaz de reconocer ningún olor, y seguro que también hay uno que lo baña todo, allí las cosas también vuelven a ser suaves aunque les falta continuidad y sigo sin ser capaz de dormir a pierna suelta en el sillón con mucha luz después de haber comido o en la cama por las noches, eso es algo exclusivo de la casa suavizante, sé que el día que lo consiga todo estará/será dónde/cómo tiene que estar/ser.


Ayer A , que sabía que había venido para no perderme su fiesta de cuatroaños, le preguntó a C nada más despertarse:
- Mami, ¿por qué la tía ese se ha enamorado de una mujer?
- ¿A quién se lo has oído? ¿quién te lo ha dicho? - le preguntó C: A ha visto a ME desde que nos fuimos a vivir al Oeste solo en un par de ocasiones, y de la última ha pasado bastante tiempo.
- A nadie, lo he pensado yo sola. - contestó A.
- Una mujer se puede enamorar de una mujer y un hombre se puede enamorar de un hombre, igual que yo lo he hecho de tu padre - dijo C.
- Yo me voy a enamorar de un hombre y una mujer, porque me gustan los dos - A cambió de tema y siguió a otras cosas.

martes, 14 de junio de 2011

Signos de interrogación.

Hay empresas que son fuente de insatisfacción, de problemas, de quebraderos de cabeza, de sinsabores, de intranquilidades, de demasiados esfuerzos para tan pírricos resultados, y una se pregunta en qué momento hay que poner los pies sobre la tierra y ser realista, en qué momento hay que apearse de las ilusiones cuando el lado hacia el que se inclina la balanza no es nunca el esperado, en qué momento hay que dejar de tener expectativas, en qué momento hay que aceptar que todo el empuje y más no es suficiente cuando todo depende de tantos factores externos, en qué momento hay que reconocer que no todo son las ganas de que algo funcione, en qué momento hay que empezar a ser realmente objetiva y abandonar a tiempo antes de que el empuje, las ganas, las ilusiones y las expectativas sean definitivamente atropelladas.

¿En qué momento?

martes, 7 de junio de 2011

Contiene Medicamentos.

Pasan cinco días como en blanco. El tiempo que iba a ser de descanso es un tiempo cansado en que flexionar por ejemplo un codo se siente como una proeza, para qué decir nada sobre lo que supone articular palabras que se empeñan en arrastrarse, lentas, espesas, inaudibles. El pensamiento ése que a veces agota, también se agota, como estar envasada al vacío. La respiración sibilante contra las marcadas costillas.
Resumiendo, el cuerpo es un escombro, y como dijo aquel: perdonen que no me levante, de momento.